viernes, 25 de marzo de 2011

¡Dejadme vivir mi fe en paz, cojones!

Cuando me afilié al Partido Socialista Obrero Español, nadie me preguntó si albergaba, o no, convicciones religiosas. Estando dentro, he encontrado a grandes maestros que me han enseñado mucho. Entre ellos, Juan Cantero y José Ayelo.

El primero (Dios le tenga en su gloria, que bien se lo merece) era un hombre comprometido con su ciudad y sus gentes, militante socialista y fundador de la Hermandad Obrera de Acción Católica. Era creyente. En el otro extremo, José Ayelo. una persona que mantiene distancia con el hecho religioso. Igualmente comprometido con su ciudad y sus gentes. Con una trayectoria reconocida. Insistos: dos maestros.

Hoy, Monseñor Rouco y varios responsables jerárquicos de la archidiócesis madrileña, han emitido un comunicado sosteniendo como verdad evidente que ser socialista es incompatible con la fe cristiana.

¿Por qué insisten en incompatibilizar fe y politica? ¿Por qué no aceptan que las convicciones religiosas y las ideas políticas son dos ámbitos diferenciados? ¿Por qué no aceptan que el papel de los ministros de Dios no cabe en los Ministerios civiles? ¡Que alguien les pase el informe sobre la evolución del hombre en el último milenio!

No es tanto pedir. No es tan complicado.

¡DEJADME VIVIR MI FE EN PAZ, COJONES!

Soy cristiano porque soy socialista. Soy socialista por que soy cristiano. Y estoy muy orgulloso de ser lo que soy.

3 comentarios:

Rubén Malonda dijo...

Desgraciadamente, hay gente tan sumamente intolerante que no respeta esta coincidencia. Es un camino largo el que nos espera para conciliar dos concepciones que son parejas pero lideradas por extremistas.

Buen artículo.

GELY dijo...

Cierto, Juan Cantero fue un maestro y sobre todo una gran persona.

Alba María dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo. Un besazo, morico!